La calle tambien es nuestro hogar.
Más gamberretes: se bajan la alfombra, el sofá, el revistero, la lámpara, la tele… a la calle, y se ponen cómodos allí. Imposible conducir como locos en una calle alfombrada.
Al fin ya al cabo, en los pueblos la gente siempre ha salido a la calle a tomar el fresco y charlar…
Y, como acción pro-calmado de tráfico, es menos engorrosa que extender una alfombra de césped.

La noticia en la BBC:
http://news.bbc.co.uk/2/hi/uk_news/4459056.stm