Conductores y ciclistas: “Una convivencia difícil plagada de accidentes”
Revista Consumer, julio-agosto 2007.
Un artículo de la revista Consumer sobre consejos para ciclistas y conductores consigue transmitir una imagen equilibrada y realista, alejada de dramatismos y de tópicos al uso, de lo que es circular en bici por la ciudad.
La mayoría de los accidentes se producen por actitudes incorrectas, tanto por parte de los conductores, como de los propios ciclistas
(…) La distracción, los giros y adelantamientos incorrectos o la invasión repentina de otro carril son las principales causas de los accidentes en los que están implicados conductores y ciclistas. No obstante, la seguridad de las personas que viajan no sólo depende de la actitud de los conductores, sino también de su propia iniciativa para extremar las precauciones y no cometer imprudencias.
El artículo ofrece un dato curioso:
El conductor es el causante del percance en el 44% de los casos.
… ¿lo cual no quiere decir que en el 56% de los percances el causante es el propio ciclista? Es muy posible, porque ese dato es bastante coincidente con otros datos existentes sobre el problema.
El artículo insiste en la idea de que la bicicleta es un vehículo, y los ciclistas tienen las mismas obligaciones que los conductores de los demás vehículos:
Las mismas obligaciones que los demás vehículos
- La bicicleta es un vehículo, y como tal debe respetar las normas de circulación, sobre todo en la entrada de rotondas y cruces.
- Facilite en lo posible las maniobras a los conductores, sobre todo cuando transite en grupo. Recuerde que la carretera es de todos.
- Señalice sus maniobras. No olvide que no está sólo en el asfalto. Advierta de sus intenciones al resto de usuarios de la vía. Señale la maniobra antes de arrancar, detenerse o cambiar de dirección. Circule en línea recta al pasar por líneas de coches aparcados sin zigzaguear entre ellos.
![[dibujo: ciclista consumer]](http://revista.consumer.es/imgs/20070701/img.consejo-del-mes-3.02.jpg)
Gran parte de los consejos del artículo son (o deberían ser) sentido común, y los referidos a ciclistas se reducen esencialmente al Código de Conducta Ciclista: ser visible, predecible, y legal.
Quizá el detalle más alentador es que en ningún momento se mencionan las vías segregadas. Aunque cabe preguntarse, respecto a la foto que encabeza el artículo…
![[foto: cicleatón consumer]](http://revista.consumer.es/imgs/20070701/img.consejo-del-mes-3.01.jpg)
¿Qué demonios pinta en este artículo una foto de un ciclista en la acera, esperando a cruzar un paso de cebra?
4 de Octubre de 2007 a las 5:19 am
Seguramente es verdad todo lo que cuentas, pero yo creo que los ciclistas que cogemos la bici todos los dias (no sólo los domingos u ocasionalmente) tenemos bastante sentido común y somos bastante respetuosos, pero somos tratados todos por igual, los correctos y los incorrectos. Se asocia al ciclista en ciudad con estorbo y molestia, tanto por ALGUNOS coches como por ALGUNOS peatones.
Yo defiendo la idea de bicicleta como un vehículo más, pero si además de ir con los coches tenemos carriles bici (más seguros que la carretera ¿?¿?¿?), por favor, que sean respetados. ¿Es pedir mucho?
Éste es mi blog:
http://carrilbicipalmademallorca.blogspot.com/
4 de Octubre de 2007 a las 7:38 am
El problema es que los carriles bici son la justificación para los que piensan que la bici no debe ir por la calzada como un vehículo. En Donosti los bidegorris son obligatorios con todas sus limitaciones: velocidad limitada, cruces y maniobras que serían más sencillas por la calzada general entre otras.