Sevilla: “Carril para peatones, pero ¡ya!”
El correo de Andalucía, vía Carrilesbicisevilla
Una carta / editorial aparecida en El Correo de Andalucía muestra el efecto de las políticas carrilbicistas sobre los peatones:
La arrogancia, prepotencia, jactancia e insolencia que el motarra y el del coche habrán venido mostrando con el ciclista, algo así como “¿quítate de ahí, so pobre!”, es la misma que el ciclista está teniendo con el peatón. Creo que antes de que se produzca la tragedia que se está mascando habría que (…)
Los he visto y oído (…) gritarle a caminantes “¡que te quites!, ¿no ves que esto es carril bici?”. Para mí lo peor es el tuteo, pero no me quito porque no me da la gana. Si de La Pasarela al hotel Inglaterra es peatonal, ¿por qué tengo que sortear bicicletas en vez de ser éstas las que me sorteen a mí? La solución es la creación de un carril peatón (…)
Magnífico, ¿no? Los famosos carriles-bici de Sevilla han creado una situación en la que los ciclistas, en vez de sostener su terreno ante los automóviles, se dedican a arrinconar, abusar e insultar peatones.
Por supuesto, cada cual tiene su solución para el nuevo problema: la solución, parece ser, es el “civismo” y un mayor arrinconamiento de los peatones con nuevas rayas, señales y colores en el asfalto. Como en todas las situaciones en las que hay unos intereses creados que necesitan mantener la situación, hay una pregunta y una solución que están siendo cuidadosamente barridas bajo la alfombra:
La pregunta que nadie parece interesado en hacerse es: Si ahora la “solución” es “el civismo”, ¿por qué no era el civismo la solución antes de que se construyeran los carriles-bici?
Y la solución que nadie parece interesado en considerar es simplemente volver al sentido común y recordar lo evidente: que si hay calzada, el lugar de las bicis es la calzada, y si es una zona peatonal, los ciclistas están como invitados y deben portarse con la deferencia que corresponde a tales.
Sevilla lleva camino de convertirse en un ejemplo histórico del absurdo y la vergüenza a que llegó la ideología carrilbicista justo antes de… en fin: de pasar a la historia.