Granada: no poder subir al autobús con la bici plegada

Como la mayoría de los ciudadanos -cuyo empleo no se ha visto afectado por la crisis- Remedios Garrido sale de su casa cada día para cumplir con su jornada laboral. Vive en La Zubia, pero su trabajo está en el centro de Granada. Concretamente, regenta un kiosco de prensa justo enfrente de la fuente de Las Batallas. Hasta ahora, de sus ingresos había que descontar ochenta euros al mes para pagar el alquiler de la cochera, y doce euros semanales para gasolina. Una cantidad de dinero más que suficiente para plantearse otro modo de llegar hasta su lugar de trabajo.

En su empeño por ahorrar -en unos tiempos que se presumen difíciles para esta práctica- y en su lucha por la mejora del medio ambiente, Reme tomó la decisión de adquirir una bicicleta plegable para poder llegar hasta Granada cada mañana y regresar después a su casa en el transporte metropolitano, llevando consigo su bici plegada. Un plan que todavía no ha tenido la oportunidad de ejecutar: «Cuando fui a subirme en el autobús para volver a La Zubia, el conductor me dijo que no podía hacerlo con la bicicleta. Yo le dije que estaba plegada y que ocupaba el mismo espacio que el carro de un bebé, pero el conductor, en plan chulesco, respondió que él decidía aquello que se podía llevar y lo que no», relata Reme.

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2 Responses to “Granada: no poder subir al autobús con la bici plegada”

  1. Cook Says:

    Creo que sería positivo que los ayuntamientos acordaran con las empresas municipales de transporte una regla de mínimos que obligara a aceptar, al menos, un número x de bultos como sillas de niños y/o bicicletas plegables (seguramente con preferencia para las sillas de niño respecto de las bicicletas). Además debería otorgarse un margen de discrecionalidad al conductor para aceptar razonablemente más sillas o más bicicletas por encima del límite dependiendo de si por ejemplo el autobús va vacío. Si el autobús va petado y ya lleva por ejemplo un par de sillas de niño, parece razonable que no dejen subir a esta señora con su bicicleta plegable.

  2. Jose Says:

    Estoy de acuerdo. Con unos criterio lógicos de acceso no habrían estos problemas y esta buena señora podría usar el transporte público, subiendo con su bicicleta plegable. Es una forma genial de promover alternativas al coche, reducir el tráfico y ahorrar combustible.

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