El País, 21.1.2001
Un viejo artículo en el diario El País, supuestamente sobre la “cultura ciclista” en Estocolmo, es un ejemplo excelente de cómo los medios de comunicación desvirtúan (casi hasta falsificarlo) el tema de la bicicleta urbana, convirtiendo las supuestas noticias sobre la bicicleta en noticias realmente sobre carriles-bici:
La ciudad de Estocolmo, con 1,5 millones de habitantes incluida la perifera, y Suecia en su totalidad tienen una cultura ciclista bastante desarrollada, tanto en un sentido deportivo como medio de transporte sustitutivo del automóvil.
En la capital existen aproximadamente 300 kilómetros de vías para bicicletas que utilizan de 25.000 a 30.000 personas por día entre los meses de abril a septiembre. Esta cifra baja en una ciudad fría como ésta a 7.500 entre los meses de octubre a marzo. El terreno no presenta grandes desniveles, pero tampoco es plano del todo.
En la Dirección General de Tráfico existe un departamento exclusivamente destinado a la planificación y mantenimiento de todo lo que tiene que ver con el uso de la bicicleta. El primer plan en tal sentido data de 1978, en el que se esbozaron las líneas generales de un trazado de vías para ciclistas y la construcción de aparcamientos. El desarrollo creciente del uso de la bicicleta determinó que en 1998 se aprobara un nuevo plan que prevé la construcción de nuevas vías para estimular el uso de la bicicleta.
Aquí lo tenemos: la bicicleta es un tema de kilómetros de “vias ciclistas”, de grandes inversiones, de tecnócratas planificando por donde van a ir los ciclistas. Todos los aspectos culturales y sociales que llevan a que allí ir en bici esté bien visto, y a que la gente use la bici con toda normalidad para hacer sus cosas, son convenientemente ignorados.
Por supuesto, también es ignorado el trasfondo político/económico que sostiene la creación de vías segregadas, y el hecho de que en muchos lugares del norte de Europa las vías segregadas están siendo eliminadas en los más modernos procesos de renovación urbana. Y también es ignorada la experiencia real de esos paises que aquí se está intentando imitar tan ciegamente, experiencia resumida en la advertencia de Eero Pasanen, del Departamento de Planificación Urbana del Ayuntamiento de Helsinki:
“Un reciente estudio en Helsinki mostró que es más seguro circular en bicicleta en las calles entre los automóviles que en nuestra red de vías ciclistas bidireccionales.”
(…)
Es dificil de imaginar que podamos reconstruir nuestra red bidireccional existente de vías ciclistas. Pero en aquellos paises y ciudades que están comenzando a construir sus redes ciclistas, las vías bidireccionales [segregadas] deberían ser evitadas en la red de calles.”